En nuestros talleres, muchas veces tocamos una de las grandes paradojas de este camino.
La coraza, esa armadura que sientes que te aísla, es una problemática, sí. Pero también es una creación de tu inteligencia vital. Es lo que te ha protegido y te ha permitido sobrevivir.
Y seamos honestos, a veces hace falta. En un mundo donde impera la guerra y la violencia, es lógico que necesitemos defendernos.
Por eso, nuestro trabajo no consiste en romper la coraza a martillazos. No se trata de hacer más violencia sobre algo que surgió, precisamente, para protegernos de la violencia.
Se trata de tratarnos con amor, con un profundo respeto por lo que está ahí.
Anoche, un compañero compartía una revelación. Él siempre había entendido su coraza como algo que le impedía conectar con los demás.
Pero en el taller vio algo más profundo: su coraza era, sobre todo, una dificultad para conectar y entregarse a la VIDA. Un bloqueo asociado con miedo y desconfianza.
Ahí está la clave.
La propuesta de Trika es un entrenamiento. Es la construcción de soportes y estructuras internas, de una fortaleza y una sensibilidad que nos permiten estar en el mundo sin necesitar tanta armadura.
El objetivo no es quedarnos desnudos y frágiles, sino crear la abundancia interior que hace que la coraza, simplemente, ya no sea tan necesaria. Y así, poder transformarla en un vestido. Algo que podamos ponernos y quitarnos con conciencia y libertad.
El taller de anoche fue la toma de conciencia. El camino para construir esos soportes internos en el cuerpo y en el día a día es lo que exploramos durante 12 semanas en el curso online «Volver a ti».
Las inscripciones están abiertas.
Es un espacio para construir, semana a semana, esa seguridad interna que te permite, por fin, soltar el peso de la armadura.
